jueves, 7 de junio de 2018

¿En qué consiste una reforma integral?



Seguro que has visto algún anuncio de empresas de construcción ofreciendo servicios de reformas integrales, aunque es cierto que muchas veces esos trabajos no se ajustan a las expectativas de los clientes. En el siguiente artículo vamos a tratar de aclarar algunas dudas acerca de este concepto y de las partes en las que debe dividirse:

Diagnóstico del espacio


Lo primero que se requiere es estudiar en profundidad el espacio objeto de la reforma: sus dimensiones, estado y antigüedad. No se puede olvidar revisar el estado de las instalaciones (fontanería y electricidad) para evitar sorpresas posteriores. Asimismo, en esta fase hay que intercambiar opiniones entre la empresa de reformas contratada y el cliente para que el acabado final se ajuste a las expectativas. De igual modo, habrá que definir la duración de la obra y el número de profesionales que harán falta. También debe incluir un pequeño proyecto de obra, sobre todo, si se proyecta la redimensión o eliminación de espacios.


Obras de reforma


Esta fase incluye la obra propiamente dicha, desde el derribo de revestimientos y tabiques hasta la pintura final y trabajos de iluminación. Hay empresas que ofrecen decoración e interiorismo: amueblado, cortinajes… y otras que cuentan también con servicio “Llave en mano”, que permite olvidarse por completo de la obra hasta el momento de recibir la llave para entrar en la vivienda ya limpia y lista para desembalar las maletas.


Verificación de las instalaciones


Antes de proceder a la pintura y los acabados finales, hay que comprobar que todas las instalaciones (nuevas, antiguas y reformadas) funcionan perfectamente: fontanería, electricidad, aire acondicionado y gas (si lo hay)… Muchos problemas posteriores, como las humedades, aparecen a causa de no haber ejecutado correctamente esta fase.


Decoración y acabado


Es sin duda la parte del proceso clave porque de ella dependerá en buena medida el éxito de la reforma integral. Para que el resultado sea satisfactorio tanto para la empresa de reformas como para el cliente, lo mejor es que fluya la información desde el minuto uno tanto si se apuesta por una estética moderna como por una más clásica. Todo ello hay que dejarlo claro desde el minuto uno para evitar sorpresas no muy agradables cuando ya no tengan solución.


Si estás pensando en contratar una reforma integral para tu vivienda no olvides recordarle a la empresa elegida estas 4 fases. ¡Seguro que conseguirás el resultado esperado!

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