martes, 15 de enero de 2019

¿Por qué apostar por un techo desmontable?


En la mayoría de las oficinas y locales comerciales podemos encontrar los conocidos como techos desmontables (también llamados registrables) que están formados por placas de escayolas sostenidas por pequeñas barras metálicas que le sirven de soporte. Son muchas las ventajas que este tipo de cubierta interior presenta para estas construcciones, aunque también son cada vez más los particulares que apuestan por ella. A continuación vamos a repasar algunos de los motivos que han provocado el auge de este material del que podemos encontrar actualmente una amplia variedad en el mercado.


Lo principal que hay que tener en cuenta es su rapidez y limpieza de colocación, pues apenas genera la suciedad que sí originan otras opciones como los tradicionales techos de placas de escayola sostenidas por cañas o enlucidos de yeso. Además, permite un mejor acceso a las instalaciones (tuberías de agua, gas y ventilación, así como cableado de electricidad) que discurra por encima de las placas, concretamente quedarán ocultas entre ellas y el techo verdadero. En menor medida, también influyen cuestiones estéticas, ya que pueden encontrarse placas de muy diversas texturas.

Posibilidad de desmontaje y acceso: Es el principal punto fuerte, aunque no todos los falsos techos (como también se conocen) presentan esta característica. De hecho, los hay que se desmontan completamente al estar formados por piezas cuadradas que encajan entre sí; otros que se forman por una estructura laminada y un tercer tipo que combina partes formadas por piezas con otras sin ninguna posibilidad de desmontaje.

Habitualmente, en la elección de un tipo u otro influyen factores como la existencia de sistemas de climatización que requieran cierto control y acceso; tuberías y canalizaciones a las que haya que acceder rápidamente ante una avería; o una fuerte humedad que requiera este sistema de cubierta para aislarla del interior del local, oficina o vivienda. No obstante, lo mejor es confiar en el criterio de la empresa de reformas que esté llevando a cabo el proyecto para que la elección del material sea correcta.

Rápida instalación: Otra de las ventajas, como ya hemos adelantado, es que este tipo de techos se instala en cuestión de poco tiempo, por lo que es más que recomendable a la hora de ejecutar proyectos exprés.

Larga conservación: Si se estropea una de las placas, por ejemplo a causa de la humedad, solucionarlo es tan fácil como cambiar la placa afectada por otra nueva. Así de fácil se acabará el problema en lugar de tener que esperar varios días y generar escombros y suciedad. Por lo tanto, el mantenimiento que requieren estos techos es mínimo.

Amplia variedad: En almacenes de materiales de construcción como el nuestro es posible encontrar una multitud de placas de diversos tipos y acabados. Por ejemplo, hay placas lisas o agujereadas y otras diseñadas especialmente para absorber el sonido con el fin de aislar el espacio donde se coloque del exterior, por eso son muy frecuente en locales de hostelería y salas de música.

Algunos de los tipos más comunes son: placas de yeso laminado o pladur (de instalación y manipulación fácil, aunque no muy aislantes); placas de fibra mineral (con propiedades ignífugas y con cualidades aislantes del ruido y la humedad); placas de yeso y fibra de vidrio (aunque no resisten bien posibles golpes aíslan acústicamente); placas de fibra de vidrio (ignífugas y aislantes del ruido) y placas metálicas (ligeras y de fácil manejo).

Ahorro: Por último, la instalación de este tipo de falsos techos resulta más económico que los tradicionales de escayola o yeso, pues el ahorro en mano de obra es considerable.

Además, en los últimos tiempos también se están imponiendo en proyectos de reformas los techos continuos de pladur o placas de yeso laminado, que también poseen ventajas como la rapidez y limpieza de colocación, además de que pueden instalarse instalaciones en el espacio que crean bajo el techo real.